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Precios más justos para los productores de leche ante la desaparición de las cuotas

UE LECHE | 07 de diciembre de 2011

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ALEMANIA-GANADEROS:BIM003 LÜBECK (ALEMANIA) 08/10/2010.- Ganaderos del sector lácteo piden un precio justo por la leche durante la reunión mantenida por los ministros de Agricultura de los estados alemanes con el comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, hoy, viernes, 8 de octubre de 2010 en Lübeck (Alemania). EFE/Fabian Bimmer

Bruselas, 7 dic (Euroefe).- Los desequilibrios del sector lechero en la UE son notorios y se deben, en gran parte, a las rigidices de un sistema de cuotas que impide que la oferta se ajuste con la suficiente rapidez a la demanda.

Si bien las montañas de mantequilla y los lagos de leche de otras épocas -consecuencia de unas subvenciones que alentaban a la sobreproducción- han desaparecido del mapa topográfico europeo, los problemas persisten.

En 2009, los ciudadanos pudieron contemplar atónitos como los ganaderos derramaban millones de litros de leche en las calles y campos de la UE durante una de las peores crisis del sector.

Y es que, a pesar de la subida de los precios de la energía y de los piensos y el descenso de la demanda mundial, sobre todo por parte de China, la producción lechera de la UE se mantuvo estable durante ese periódo, lo que provocó un hundimiento de los precios que, en todo caso, no se trasladaron a los consumidores, lo que exacerbó las tensiones.

Con el fin de solventar algunos de los fallos que contribuyeron a esa situación, la Comisión Europea presentó el año pasado un nuevo reglamento para el sector de la leche y los productos lácteos que ayer fue objeto de un acuerdo entre los negociadores de la Eurocámara y de los 27 países, representados por la Presidencia polaca del Consejo de la UE.

La nueva regulación permitirá a las organizaciones de productores negociar los precios de la leche cruda en nombre de las granjas a las que representan, en lo que representa "un significativo paso adelante para el sector lácteo europeo", según dijo el comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, en un comunicado.

Las nuevas medidas -afirmó- reforzarán la posición de los productores y "reemplazarán instrumentos que habían perdido efectividad y que no fueron capaces de prevenir la crisis de 2009".

Con el fin de salvaguardar la libre competencia, el volumen de leche cruda negociaciada por una organización no podrá exceder el 3,5% del total de la UE ni tampoco podrá superar el 33% de la producción nacional. Para los países cuya producción sea inferior a las 500.000 toneladas (Malta, Chipre y Luxemburgo) el límite a nivel nacional se fijará en el 45%.

Las nuevas normas dejan libertad a los Estados miembros para que decidan si quieren seguir imponiendo o no los contratos entre granjas y centrales lecheras. En el caso de que así sea, los contratos deberán especificar el precio de la leche y tener una duración mínima de seis meses, siempre que el productor no se oponga a ese plazo.

Los contratos regularán asimismo los detalles del pago y aspectos logíticos, que se negociarán con libertad entre las partes.

Por otra parte, se permitirá a los países aplicar normas específicas para regular los quesos con Denominación de Origen Protegida (DOP) o con Indicaciones Geográficas Protegidas.

La aplicación de las nuevas medidas podría no ser uniforme en la UE, ya que se dará a los países la opción de quedar al margen, lo que previsiblemente ocurrirá en los Estados más liberales y que se oponen a la intervención en los mercados (Reino Unido, Dinamarca, Holanda y Suecia).

El eurodiputado socialista Marc Tarabella criticó que el acuerdo haya sido "obstaculizado" por "la hostilidad de algunos países que se autoexcluirán de la reforma".

También lamentó que no saliera adelante la idea de crear una autoridad pública reguladora para garantizar una mayor transparencia.

Las medidas se aplicarán hasta mediados de 2020.

En 2014 y 2018, la Comisión Europea informará al Parlamento y el Consejo de la situación del mercado y del funcionamiento de las medidas, con especial atención al impacto sobre los productores en las zonas más desfavorecidas.

Las nuevas normas son necesarias ante la expiración, en 2015, del actual régimen de cuotas. Mediante este sistema, que se aplica desde 1984, la UE fija cada año un techo de producción de leche y los “derechos” se reparten entre los Estados miembros.

Los críticos de este sistema argumentan que las cuotas “osifican” el mercado y mantienen los precios artificialmente altos ya que impiden la libre competencia en detrimento de los productores más eficientes, mientras que los defensores mantienen que éstas contribuyen a estabilizar las rentas de los ganaderos.

Para asegurar un “aterrizaje suave”, los Veintisiete acordaron en 2008 incrementar la producción anual de leche en la UE un punto porcentual a partir de 2010, de modo que los productores tengan tiempo para adaptarse a un entorno de libre mercado.

La UE es el mayor productor mundial de leche y los productos lácteos representan más del 15 por ciento de la producción agrícola europea. A la cabeza se sitúan Alemania, Francia y Reino Unido; España ocupa el séptimo lugar, con un producción anual de 5,8 millones de toneladas, lo que representa el 16,1% de la producción ganadera y el 5,6% de la producción final agraria. La industria láctea en España da empleo a unas 24.000 personas.

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