Vista de uno de los campos de golf que ha presentado hoy Port Aventura en sus instalaciones y que son gestionados con "agua reciclada" procedente de la depuradora y la desalinizadora del parque. EFE/Archivo
Bruselas, 23 abr (EFE).- ¿Tiene sentido que la futura Política Agraria Común (PAC) incluya ayudas para los campos de golf y otras superficies no productivas? La Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo está tratando de dar respuesta a esta y muchas otras preguntas relacionadas con la propuesta de la PAC presentada por la Unión Europea. El ponente del informe sobre ese asunto, el socialista portugués Louis Capoulas Santos, considera que este tipo de plantaciones no merecen ninguna ayuda puesto que no cumplen objetivos de carácter agrícola.
La idea figura en un informe que Capoulas presentó a los eurodiputados, sobre la base de la propuesta de reforma de la PAC presentada por la Comisión Europea, actualmente en negociación, que regirá el campo europeo a partir de 2014.
La idea fue respaldada por muchos de los diputados que intervinieron en el debate tras la presentación del informe. El diputado alemán de los Verdes, Martin Hausling, considera que la creación de una lista negativa "va en la dirección" correcta, y animó a la Eurocámara a "ser valiente y decir qué perfiles no tiene derecho a obtener subvenciones".
También lo apoyó James Nicholson, del grupo de los Conservadores y Reformistas, quien subrayó que "no se debe financiar campos de golf con los fondos agrícolas, sino superficies que permitan producir alimentos".
Por su parte, la eurodiputada del PP Esther Herranz consideró que la lista "puede ser una idea interesante", pero subrayó que lo importante es la definición de la figura del "agricultor activo", que debería incluir a todo el que realice una actividad productiva.
Por otra parte, el informe del ponente pide que los objetivos para desarrollar una agricultura más ecológica sean más claros.
Muchos de los intervinientes en el debate criticaron las propuestas de la CE en ese ámbito y en particular la idea de conceder un 30 por ciento de las ayudas directas a los productores que hagan esfuerzos medioambientales.
La diputada Esther Herranz calificó el porcentaje de "auténtica barbaridad", mientras que otros, como el eurodiputado francés José Bové (Los Verdes), abogaron por una introducción "progresiva", que empiece por ejemplo por un 25 por ciento más de subvenciones a quienes cumplan los criterios ambientales, y fije un objetivo que pueda incluso llegar al 50 por ciento.
Sobre el nuevo reparto de las ayudas a los agricultores de las distintas regiones, el informe de Capoulas subraya las "grandes diferencias" que puede haber en una misma región y defiende que se cree "una horquilla de porcentajes" atendiendo a las particularidades de cada zona.
Herranz subrayó que el nuevo reparto tendría que tener en cuenta las especificidades de sectores como el del arroz o el olivar en España, que podrían sufrir un "grave mazazo" de salir adelante la propuesta de la CE.
La mayoría de los diputados hizo hincapié en que la reforma de la PAC no puede conllevar un aumento de la burocracia ni de los gastos.
El ponente valoró el "espíritu constructivo" del debate y apoyó una "posición fuerte" de cara a la negociación con el Consejo, ya que la Eurocámara tiene poder de codecisión en la reforma.






