La eurozona acepta la recapitalización directa de la banca y comprar deuda

UE CUMBRE | 29 de junio de 2012

Bruselas, 29 jun (EFE).- Los líderes de la eurozona han abierto la mano para aliviar la presión de los mercados sobre España e Italia al negociar contrarreloj y con una Alemania más dispuesta a aceptar una recapitalización directa de la banca, medidas que permitan a esos países financiarse de nuevo a precios razonables.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, cuenta con aliados poderosos en esa complicada batalla: el primer ministro italiano, Mario Monti, y el presidente francés, François Hollande, quien en la madrugada del viernes abogó por ayudar a estos dos países con medidas inmediatas y sin nuevas condiciones para bajar los altos tipos de interés que tienen que pagar para refinanciarse.

La prima de riesgo española cerró el jueves en 542 puntos y el bono a diez años cerca del 7 %, un umbral que en otras ocasiones ha significado un rescate, mientras que la italiana acabó en 467 puntos básicos y el tipo tocó el 6,3%.

Rajoy llegó a Bruselas reclamando "alguna decisión" para solventar esa situación y alertó de que ninguna medida servirá "si no nos podemos financiar".

Prácticamente desde el inicio de la cumbre se desarrollaban diferentes encuentros a diferentes niveles y en paralelo a fin de encontrar unas medidas que satisficieran tanto a España como a Italia pero también a los países del norte que insisten en incluir algunas condiciones a cambio de ayudar a estos dos países del sur.

Y para aumentar la presión sobre los demás socios de la eurozona, Rajoy y Monti decidieron bloquear la aprobación del pacto para el crecimiento y el empleo hasta conseguir de sus homólogos las concesiones reclamadas, un veto que obligó a los 17 líderes del euro negociar las medidas después de la cumbre europea a veintisiete.

Todas las miradas estaban puestas, de nuevo, en Alemania, para ver si relajaba su posición y permitiría una recapitalización directa de la banca, si bien también Finlandia y Holanda, aliados tradicionales en temas de austeridad de Berlín, han recalcado que la única vía son las reformas y las reglas existentes.

El primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, propuso que los países del euro sometidos a la presión de los mercados financieros emitan bonos de deuda garantizada, lo que les permitiría financiarse con menores tipos de interés y entonces los fondos de rescate de la UE "podrían quedar dispuestos a intervenir en el mercado primario para facilitar la emisión exitosa de los bonos garantizados".

Pero a lo largo de la cumbre Alemania y otros países hasta ahora contrarios a permitir la recapitalización directa de bancos abrieron la puerta a permitir esa opción para el caso español, aseguró a Efe una fuente diplomática.

Berlín habría aceptado incluir esa opción en un borrador preparado por expertos de los países del euro, pero estarían aún por negociar las "muchas condiciones" y "garantías" que quiere incluir Alemania al acuerdo, entre las que figura que éste se utilice sólo en el caso de los bancos españoles y no de forma generalizada.

De esta manera, Hollande confió en que "en las próximas horas" podrá lograrse un acuerdo sobre algunas de las peticiones españolas de medidas para estabilizar los mercados financieros.

La recapitalización directa no está prevista en las normas de los fondos europeos de rescate, pero ha sido reclamada por la Comisión Europea y también por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que la considera clave para romper el vínculo entre el riesgo bancario y la deuda soberana.

Además de la recapitalización directa, está sobre la mesa la posibilidad de que los fondos europeos de rescate compren deuda en el mercado primario de aquellos países en problemas que estén cumpliendo con sus compromisos de reforma, como ha planteado Monti.

También se debate la posibilidad de modificar las normas del MEDE para que no tenga categoría de acreedor preferente, la idea de Finlandia y una iniciativa que ya se discutió en su momento cuando se reforzó el FEEF: la de dar una licencia bancaria a los fondos, con lo que tendrían acceso al Banco Central Europeo (BCE) y una capacidad ilimitada para comprar deuda de países en dificultades.

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La zona euro acuerda lanzar una unión bancaria y fiscal

Bruselas, 29 jun (EFE).- Los líderes de los países del euro acordaron hoy profundizar en su integración económica, sobre todo con una unión bancaria y fiscal, para hacer del euro un proyecto irreversible, anunció el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

Los diecisiete países del euro acordaron lanzar el proceso para una mayor integración económica y monetaria a través de cuatro bloques: una unión bancaria, una unión fiscal, un marco de política económica común y fortalecer la legitimidad democrática.

"El objetivo es hacer del euro un proyecto irreversible", afirmó Van Rompuy en una rueda de prensa tras el final de una reunión especial de los dirigentes de los dirigentes de la moneda única.

A partir del acuerdo de hoy, el Consejo de la UE, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo comenzarán a elaborar un programa y presentarán para la cumbre de octubre próximo un primer informe con una hoja de ruta y un calendario concreto.

La zona euro quiere crear una nueva arquitectura europea basada en una unión bancaria, fiscal y política, con más solidaridad a cambio de menos soberanía, un supervisor bancario europeo, un Tesoro del euro, eurobonos, vetos a presupuestos nacionales y límites a la emisión de deuda de los países.

Van Rompuy consideró "extremadamente importante que se haya acordado una visión clara de lo que hay que hacer", y dijo que trabajará estrechamente con los Estados miembros y las instituciones comunitarias durante el proceso.

Según el informe que Van Rompuy y los presidentes de la CE y del BCE presentaron en esta cumbre, en la unión bancaria habrá dos elementos centrales: una supervisión bancaria europea única y un sistema común de garantías de depósitos y de resolución bancaria.

La supervisión tendría dos niveles: el europeo y el nacional, pero el primero tendría la "responsabilidad última" y, por tanto, la autoridad en materia de supervisión sobre "todos" los bancos, así como poderes para intervenir de manera preventiva, señala el informe.

Actualmente, la supervisión europea de los bancos está coordinada por la Autoridad Bancaria Europea (ABE), pero el BCE podría recibir el encargo de vigilar las entidades de la eurozona.

El sistema de garantías de depósitos también estaría supervisado a nivel europeo, al igual que el fondo europeo de resolución de bancos, cuyos recursos procederían de las propias entidades.

El bloque de la unión fiscal supondrá la cesión de más soberanía nacional, aunque es el elemento imprescindible para que Alemania acepte más solidaridad.

La unión fiscal implica que en la eurozona se tomen más decisiones en común sobre las cuentas nacionales a cambio de compartir riesgos y eso exige prevenir y corregir políticas fiscales insostenibles en cada país.

Así, la eurozona podría fijar techos anuales de gasto en los presupuestos nacionales y límites de los niveles de deuda, de forma que un país que quiera emitir más deuda de la acordada conjuntamente tendría que justificar su decisión y recibir autorización previa de los demás socios.

Después, se podría explorar "a medio plazo" la emisión de deuda común, de manera que solo se introducirían los eurobonos cuando haya "un robusto marco de disciplina presupuestaria" para evitar el riesgo moral, tal y como exige Alemania, según el informe presentado a la cumbre.

El proceso hacia la emisión de deuda común sería gradual y se haría por fases, de manera que el progreso en las decisiones sobre presupuestos vaya acompañado por los correspondientes pasos para compartir riesgos.

La eurozona acepta la recapitalización directa de la banca y comprar deuda

Bruselas, 29 jun (EFE).- Los líderes de la zona euro respondieron hoy a las exigencias de España e Italia y abrieron la vía a la recapitalización directa de la banca y a facilitar el uso de los fondos europeos de rescate para comprar deuda de países bajo presión en los mercados.

En un encuentro que terminó bien entrada la madrugada (alrededor de las 2:30 horas GMT), los jefes de Estado y de Gobierno de la moneda única pactaron, además, que el préstamo a España para sanear sus bancos no tenga preferencia de cobro ante otros tenedores de deuda española, una medida llamada a aliviar la prima de riesgo.

El presidente español, Mariano Rajoy, y el primer ministro italiano, Mario Monti, lograron así varias de las demandas que buscaron lanzando un órdago al conjunto de la Unión Europea.

España e Italia decidieron frenar la aprobación oficial del pacto de crecimiento negociado por los Veintisiete -que incluye un plan de impulso económico de 120.000 millones de euros- mientras no se les ofreciesen soluciones a corto plazo para las dificultades de financiación que viven.

El movimiento provocó que los líderes de la eurozona adelantasen el encuentro que tenían previsto celebrar al término de la cumbre comunitaria para tratar así de desbloquear la situación.

Finalmente, la eurozona accedió a varios puntos que hasta ahora habían sido rechazados por países como Alemania, Holanda y Finlandia.

El primero, la posibilidad de que se use el fondo europeo de rescate para recapitalizar de forma directa la banca, sin pasar por el Estado y eliminando así la carga que eso supondría para las cuentas públicas.

Esa opción estará disponible una vez que se haya creado un supervisor bancario europeo, con la implicación del Banco Central Europeo (BCE), aunque estará sujeta a "condiciones muy estrictas".

Según el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, la vía podría estar disponible antes de fin de año.

España obtuvo, además, un acuerdo por el cual el préstamo de hasta 100.000 millones de euros que recibirá de sus socios para sanear sus bancos se iniciará a través del fondo de rescate temporal (FEEF) y pasará luego al fondo permanente (MEDE) con las mismas condiciones.

Es decir, la eurozona renuncia a ser acreedor preferente para facilitar la financiación de España en los mercados, que habían recibido negativamente el plan inicial, según el cual el Estado debía atender el pago de ese préstamo antes que el resto de la deuda pública que coloca.

Muchos analistas atribuían a esas dudas de los inversores la subida de la prima de riesgo y de los tipos de interés del bono español registrada en las últimas semanas.

El presidente del grupo de trabajo del euro, Thomas Wieser, explicó que una vez se traslade el préstamo al MEDE se podrá eliminar "muy rápidamente" su impacto del balance de la deuda pública.

Al mismo tiempo, los países del euro aceptaron las demandas de Italia para flexibilizar las condiciones bajo las cuales los fondos de rescate podrán comprar deuda de los Estados en apuros, pero que cumplan con los compromisos presupuestarias y en materia de reformas.

Este instrumento estaría disponible ya en verano, según el acuerdo cerrado hoy.

Monti, al término de la cita, reconoció que la negociación estuvo "llena de discusiones y de momentos de tensión", pero se declaró "satisfecho" con el resultado.

"Ha sido dura, pero ha merecido la pena", aseguró.

Mariano Rajoy se limitó a anunciar la existencia de un acuerdo, pero no quiso dar más detalles a los periodistas.

Por su parte, Merkel, consideró lo pactado como "un buen resultado" y un "buena base para continuar trabajando".

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