El primer ministro de Italia, Mario Monti. EFE/Archivo
Roma, 19 jul (EFE).- La agencia de medición de riesgo Fitch confirmó hoy la calificación "A-" que asigna a la deuda soberana de Italia, con perspectiva negativa.
En un comunicado, Fitch explicó que con su decisión de mantener la nota de "notable bajo" ha buscado ver más allá de las condiciones económicas y financieras actuales y tomar en consideración las recientes reformas estructurales destinadas a aumentar el potencial de crecimiento de la economía italiana.
La agencia de calificación señaló que ha basado también su decisión en la perspectiva de que la estabilización de la deuda y su reducción "están al alcance".
Asimismo, destaca Fitch, "la confirmación refleja el demostrado compromiso del Gobierno italiano para reducir el déficit y la deuda pública, así como la decisión del Parlamento de adoptar el compromiso de equilibrio presupuestario y la ratificación del pacto fiscal europeo".
Fitch aludió así a la ratificación definitiva hoy por parte de la Cámara de los Diputados italiana del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y del pacto fiscal de la Unión Europea.
La agencia de medición de riesgo destacó que en su decisión de confirmar la nota de la deuda italiana han pesado diferentes factores clave como son la reciente aprobación de la reforma laboral y medidas para permitir una flexibilización de la economía.
Asimismo, subrayó que la reforma de las pensiones ha fortalecido ulteriormente la sostenibilidad del sistema de pensiones y las finanzas públicas a medio-largo plazo.
Fitch consideró además que los cuatro conjuntos de medidas fiscales -el último de los cuales todavía está pendiente de ser aprobado en el Parlamento- acometidos por el Ejecutivo deberían ser suficientes para lograr reducir el déficit por debajo del 3 por ciento este año, permitiendo tomar un camino de reducción de la deuda pública a partir de 2013.
Sobre la perspectiva negativa, Fitch destacó que esta refleja varios "factores de riesgo" como son, la "incertidumbre política" a medio plazo, especialmente en los que se refiere a "continuar y completar" las reformas estructurales necesarias para realzar la competitividad y el potencial de crecimiento de la economía italiana.
Otro de los elementos por los que justifica la perspectiva negativa es la posibilidad de que exista un "empeoramiento" en las condiciones de los recursos fiscales como resultado de impactos tanto internos como externos.
Entre estos últimos, según la agencia de medición de riesgos, se contemplaría, entre otros aspectos, un fracaso a nivel político europeo a la hora de adoptar oportunas medidas para asegurar la estabilidad de los mercados de deuda europeos y en el cumplimiento de los acuerdos alcanzados en el Consejo Europeo del 28 y 29 de junio.
Por otro lado, Fitch señaló que, según sus previsiones, el PIB italiano se contraerá un 1,9 por ciento en 2012, mientras para 2013 prevé un estancamiento y un crecimiento del 1 por ciento para 2014.








