El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso (d), pronuncia ante el Pleno del Parlamento Europeo su discurso del estado de la Unión con las líneas maestras de su plan anticrisis y la supervisión bancaria única, hoy en Estrasbugo, Francia. EFE
Estrasburgo (Francia), 12 sep (EFE).- El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, propuso hoy una hoja de ruta para convertir la Unión Europea en una "federación de estados nación" capaz de competir en un mundo globalizado, donde potencias como Brasil, China o EEUU la están dejando atrás.
Barroso lanzó su última apuesta para encauzar la crisis durante su discurso del estado de la Unión ante el pleno de la Eurocámara, en un día que amaneció especialmente europeísta con la decisión favorable del Constitucional alemán al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
A cambio de volver a contar con el peso en el mundo que Europa tenía antes de la crisis de la eurozona, Barroso pide más integración europea, esto es, una mayor cesión de la soberanía para mejor coordinación de políticas económicas.
"Ningún país por sí mismo puede hacer frente al futuro, se necesita más Europa y dejar atrás la fragmentación y la ola de populismo y nacionalismo", apuntó ante los eurodiputados.
Añadió que "se trata de recuperar la confianza de unos países en otros, así como la del ciudadano".
Para ese horizonte de una Europa federalizada, Barroso señaló una hoja de ruta cuya primera parada es la unión bancaria presentada hoy y que erige al Banco Central Europeo (BCE) como supervisor único.
En otoño, la Comisión Europea presentará nuevas iniciativas para lograr una supervisión más estrecha de los presupuestos nacionales y seguir avanzando hacia la emisión futura de eurobonos.
A continuación, y antes de las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2014, Bruselas presentará iniciativas concretas para esa futura unión federal de estados nación que exigirá un cambio de tratados y la preceptiva convención y cumbre europea para su aprobación.
"No se pueden responder preguntas del futuro con instrumentos del pasado", afirmó el presidente del Ejecutivo comunitario.
En su tercer debate sobre el estado de la Unión, Barroso optó por su conocido discurso profundamente europeísta que, incluso, le llevó a criticar a los mandatarios y su doble discurso dentro y fuera del Consejo Europeo.
Afirmó que "es inaceptable presentar las cumbres como un combate de boxeo" y criticó que ese comportamiento -reclamar victoria o un "KO sobre un rival"- genera problemas de credibilidad a la UE.
"Los países fuertes no deben tener dudas sobre el papel que les compete: ser solidarios", aclaró Barroso, que recomendó a los demás miembros de la eurozona que "no dejen dudas sobre su voluntad de reformas y su sentido de la responsabilidad".
Sobre la propuesta de nueva arquitectura europea se pronunció el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, quien participa en Estrasburgo (noreste de Francia) en una sesión del grupo informal "Club de Berlín" y se reunió también con sus homólogos de Alemania y Bélgica.
"Barroso no habló de unión federal, habló de federación de estados nación y eso es exactamente lo que ya hay", señaló a Efe el jefe de la diplomacia española, quien consideró que "lo que supondría un avance, un salto cuantitativo, es hablar de una unión federal".
García Margallo no rechazó que en la futura arquitectura europea se ceda más soberanía a la Unión, como ha propuesto Barroso para reforzar el papel de Europa en un mundo globalizado, pues "cualquier avance en un proceso de integración supone cesión de soberanía."
Tanto los conservadores como los progresistas de la Eurocámara pidieron a Barroso que, además de pensar en el largo plazo, "piense en medidas que traigan a Europa el crecimiento y el empleo", tal y como le espetó el presidente de los socialdemócratas europeos (SD), el austríaco Hannes Swoboda.
Por Lara Malvesí
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Lisboa, 12 sep (EFE).- El expresidente brasileño Fernando Henrique Cardoso dijo hoy que la Unión Europea (UE) es "una proeza histórica" por juntar a países históricamente enemigos y descartó que el viejo continente y su moneda única vayan a desmembrarse.
Cardoso, de 81 años, realizó estas manifestaciones a los medios lusos desde Lisboa, donde recibió una alta distinción del Ayuntamiento de la capital lusa y fue investido doctor honoris causa por la Universidad Técnica de la ciudad, una de las más prestigiosas de Portugal.
"No creo que Europa vaya a desaparecer, a desintegrarse, ni que el euro pierda importancia. No es posible. Por más que las personas no tengan una visión a largo plazo, acaban teniendo una cierta responsabilidad ante el mundo", opinó el exgobernante de Brasil (1995-2003).
Para Cardoso, organismos europeos e internacionales crearán un mecanismo a través del cual "se tome la deuda que está en manos de los gobiernos -antes era de los bancos, ahora de los gobiernos-" con la meta de "consolidarla" y dar tiempo a que cada país ajuste sus finanzas.
El ex jefe de Estado criticó los cortos plazos demandados a los países del sur de Europa para que reduzcan sus déficit y cargó parte de la responsabilidad de la actual crisis al incentivo del consumo basado en créditos bancarios.
"La culpa no es la irresponsabilidad de los griegos, la irresponsabilidad de los portugueses", abundó.
El recorte en prestaciones sociales es inadmisible, subrayó Cardoso, quien recordó que durante su presidencia se abrieron "espacios de esperanza", pues se mejoraron los salarios, aunque la economía de Brasil atravesaba una fase de dura corrección fiscal.
A pesar de las dificultades en la UE, el sociólogo defendió el proyecto europeo y recordó los beneficios que ha traído.
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El exgobernante participó también en la conferencia "Portugal-Brasil - Una Mirada Actual" junto al que fuera presidente portugués Mário Soares.









