La agenda del crecimiento: Esperando a Godot

EUROBLOG | 16 de mayo de 2012

La agenda del crecimiento: Esperando a Godot
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Rafael Cañas, delegado de la agencia Efe en Bruselas.

Por Rafael Cañas

La Unión Europea y sus ciudadanos, sobre todo en los Estados miembros en crisis y con paro elevado, siguen esperando a Godot aunque, como en la más famosa obra del teatro del absurdo, no se sabe muy bien ni quién es (¿una agenda de crecimiento, François Hollande y su "nueva vía", un cambio en las rígidas posturas alemanas, un cambio en las políticas del BCE?) ni qué puede hacer para sacarnos de esta situación sin salida aparente.

Mientras tanto, metidos en la espiral negativa que causan los recortes, España y varios países comunitarios miran ansiosamente a todo lo que se mueve con la esperanza de que alguna variable cambie y permita modificar el resultado de la ecuación final.

Y en Grecia, metida en un atolladero político-financiero, el pueblo y su voto insisten en rechazar la purga impuesta por la UE y el FMI, mientras los mercados siguen afilando las uñas y agitan el fantasma de una eventual salida del país de la zona euro.

La mera posibilidad de que Hollande llegara a la presidencia francesa (finalmente confirmada), unida al creciente miedo en la UE a la cada vez mayor contestación a las políticas de ajuste bastaron para animar el debate sobre una "agenda de crecimiento" y que muchos crean que otra política económica europea es posible.

Herman Van Rompuy ha convocado una cena informal de líderes para el miércoles de la próxima semana a fin de ir avanzando la discusión de cara a la cita formal de finales de junio. Este encuentro del 23 permitirá tomar la temperatura a Hollande y ver hasta dónde llega la idea de "promover el crecimiento".

Pero en la Comisión (Barroso, Rehn...) se insiste en que aquellos a los que Bruselas llama de forma eufemística "países bajo estrecha supervisión de los mercados" no pueden dejar de lado la austeridad, con el argumento de que la solidez de las cuentas públicas es la base de todo crecimiento sostenible a largo plazo.

Si aceptan una agenda del crecimiento, pero sin dejar la austeridad ¿cómo? Y además ¿cuáles son las herramientas que hay para promover el crecimiento?

La lista de la CE ni es nueva ni tampoco larga: potenciar el Mercado Único; aumentar la dotación del BEI en 10.000 millones de euros; inversiones dirigidas a sectores clave (I+D+I, infraestructuras energéticas o educación); dinamizar la inversión privada con los "bonos-programa"....

Veamos por partes. 10.000 millones más en fondos del BEI no es tanto si se piensa en una UE de 500 millones de habitantes y, suponiendo que se aprobara ya mismo, la preparación técnica de proyectos adecuados, así como su estudio, asignación y ejecución puede llevar años.

¿Más inversiones en sectores clave? Pues resulta que los países con alto déficit y elevadas primas de riesgo están recortando todo lo recortable a fin de que los mercados no les den más palos (y de que la CE no les imponga multas, que esa es otra). Y entre las víctimas figuran, precisamente, la I+D+I, la educación y otros supuestos "sectores clave".

En cuanto al viejo mantra de Bruselas sobre el Mercado Único ¿cuánto tiempo llevamos oyendo que hace falta potenciarlo? Más bien, podrían decir claramente dónde hace falta incidir y proponer medidas concretas ya.

¿"Bonos programa" para que el capital privado se sume al público? Tal como están en España (y otros países) bancos y constructoras ¿quién tiene dinero para animarse?

Otra idea lanzada por varias voces (algunas de ellas notoriamente euroescépticas, aunque no por ello menos respetables), apunta a si es realista que, tal como estamos, casi un 40 por ciento del presupuesto de la UE se sigan destinando a las política agrícola. Pero cambiar esto no sería fácil ni rápido.

¿Los eurobonos para reducir los costes de endeudamiento de algunos países? Pues parece que llegarán, pero desde luego no a corto plazo.

Esta semana, con la investidura de Hollande y sus primeras reuniones con Merkel y la cumbre del G8, puede que haya algún indicio sobre qué se puede esperar en concreto del nuevo inquilino del Elíseo.

En privado, algunos responsables comunitarios son más precisos y realistas sobre qué puede ocurrir, pero en términos que no quieren emplear oficialmente, ya que Bruselas no figura como origen de las soluciones: "parece" que llega (por fin) un cambio de ciclo económico que nos ayudará un poco a todos; "parece" que Alemania está dispuesta a cambiar su política económica interna con un aumento general de salarios (no olvidemos que la coalición de Merkel ha perdido casi todas las elecciones regionales celebradas en los últimos dos años en su país y que las campanas también doblan por la CDU de cara a los comicios nacionales del año próximo), "parece" que Hollande puede encabezar a una coalición heterogénea de países partidarios de otras políticas...

En definitiva, como Vladimir y Estragón, los personajes de la obra mas famosa de ese irlandés universal que era Samuel Beckett, en la UE seguimos esperando, pero no sabemos muy bien a qué y, mientras tanto, todos vamos diciendo cosas un poco absurdas...